VISITA POR EL PARQUE JAIME DUQUE






MEZQUITA DESDE LA DISTANCIA



Todo empezó cuando nos subimos al bus en Madrid para ir al Parque Jaime Duque. Durante el recorrido todo se sentía muy tranquilo, cada uno iba en lo suyo. Algunos iban mirando por la ventana, otros hablando bajito o simplemente descansando. En lo personal yo me sentía relajado, con ganas de llegar y ver como era el parque, ya que nunca habia ido. El viaje se me pasó rápido y cuando menos pensé ya habíamos llegado.

Al entrar al parque mi grupo y yo nos distrajimos un poco mirando todo lo que había alrededor. Por estar tan pendientes de conocer el lugar terminamos perdiéndonos del resto del curso por unos minutos. La verdad fue un poco confuso porque no sabíamos por donde estaban los demás, pero después de caminar un rato logramos encontrarlos y seguimos con ellos.

Después de eso nos dio mucha curiosidad por recorrer más cosas y, como estábamos impacientes por conocer el parque, nos volvimos a separar un momento. Lo que no sabíamos era que para entrar a varios lugares teníamos que estar todo el grupo junto. Ahí entendimos que era mejor esperar a los demás y hacer el recorrido como estaba organizado.


Nuestro recorrido empezó en el lugar donde cuentan la historia del Parque Jaime Duque. Desde que entramos me pareció un sitio bellísimo. Todo tenía un arte muy llamativo y espectacular, cada detalle estaba muy bien hecho y daba la sensación de que apenas estábamos entrando a un lugar completamente diferente.

Después de salir de ahí nos alejamos un poco y llegamos hasta la enorme mano sosteniendo una esfera gigante. Nosotros suponíamos que representaba el mundo, aunque nunca lo confirmamos. La escultura era impresionante y verla de cerca hacía que uno se sintiera realmente pequeño.

Antes de continuar volvimos a perdernos por andar distraídos. En ese recorrido encontramos una zona con varias estatuas donde se mostraba la evolución del trabajador. Mientras las observaba pensé que también era una alegoría a la injusticia humana, porque mostraba cómo el esfuerzo de las personas ha cambiado con el tiempo.

Después queríamos ir a la zona de los barcos para descubrir qué había allí, pero no alcanzamos. Justo nos encontramos con el profesor y fue cuando entendimos que muchas actividades del parque eran grupales. Así que nos reunimos otra vez con el curso y seguimos el recorrido.

Continuamos caminando hasta encontrar un costal gigante para escalar y un resbaladero. Decidimos subirnos. Si soy sincero, fue la atracción más floja para mí, aunque apenas estábamos empezando y todavía faltaba mucho por conocer.

Más adelante entramos a una especie de cueva donde contaban una historia fantástica. Todo estaba oscuro y aparecían monstruos mientras un héroe iba derrotándolos poco a poco. La ambientación estaba muy bien hecha y hacía que uno se sintiera dentro de la historia.

Después llegamos al castillo de los monstruos. Ese lugar me sorprendió bastante. Cada monstruo estaba representado con mucho detalle, había sonidos temáticos, luces y escenarios que hacían que todo se sintiera muy inmersivo. Fue una de las partes que más disfruté.

Luego llegamos a la zona de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, donde desde la entrada nos recibía una enorme estatua de un gigante. Allí estaban representadas la Gran Pirámide de Guiza, los Jardines Colgantes de Babilonia, el Templo de Artemisa en Éfeso, la Estatua de Zeus en Olimpia, el Mausoleo de Halicarnaso, el Coloso de Rodas y el Faro de Alejandría. En el centro había un santuario con una cascada muy hermosa que hacía que el lugar se sintiera muy tranquilo. Sin duda fue mi lugar favorito de todo el parque. Lo único malo fue que no alcancé a recorrerlo completo porque había demasiado por ver. Para mí sigue siendo el top 1 del Parque Jaime Duque.

Después seguimos hacia la zona de los animales antes de ir a comer. Había muchísimas especies y todas llamaban la atención. Lo primero que vi fue un gato y de inmediato me acordé del apodo de nuestro profesor. Hasta pensé si habría conectado con su animal interior.

También vimos un gavial, una anaconda del tamaño de un tronco... bueno, no me gana, por si alguien se lo pregunta. Aunque siendo realistas, esa cosa me destroza. Luego vimos varios monitos, primos de bachiller... mejor no digo nada.

Después de tantos animales terminé identificándome con el capibara, relajado y tranquilo. También vimos venados, aves, reptiles y muchas especies más, pero eran tantas que sería imposible nombrarlas todas.

Durante todo el recorrido no les eh hablado de la vendita "mezquita", gigante por cierto pero nunca fuimos no vi ni una pisca de lo que tenia a dentro aunque la estuve mirando todo el vendito recorrido, en lo personal si quería ir desde el inicio pero no pudimos

Llegamos al comedor temático, que también me pareció muy bonito y bien decorado. Después seguimos recorriendo el parque un rato más, viendo lo que nos faltaba y descansando de vez en cuando. Yo ya estaba bastante agotado de tanto caminar.

Al final llegó la hora de regresar. Salimos del parque aproximadamente entre las cinco y las seis de la tarde. Apenas llegué a mi casa me fui a descansar porque estaba muy cansado y, para completar, al día siguiente tocaba presentar el último Pre-ICFES.

A pesar del cansancio, fue una salida que disfruté muchísimo. Conocí lugares increíbles, compartí buenos momentos con mis compañeros de 1105 y me llevé recuerdos que difícilmente voy a olvidar. No me queda más que agradecer que existan lugares como el Parque Jaime Duque, porque además de ser muy bonitos, dejan experiencias que realmente valen la pena.

VÍDEO GOTY

 













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